miércoles, 20 de abril de 2022

Ich Traf...

Otro de los libros pendientes por leer en la larguísima lista personal que amenaza con cubrir la distancia que nos separa de la Luna en los próximos años... En fin, en cualquier caso la reseña es interesante por lo que implica.
La obra recoge entrevistas realizadas en los años 90 del s.XX a cuarenta y cinco personas que tuvieron un contacto próximo con el personaje más polémico en Occidente durante la última centuria. Lo increíble para algunos (incluidos los comentarios al margen del editor que siguen girando entorno al famoso tema del holocuántos) es la observación de que para la mayoría de los entrevistados la conclusión final sobre la figura es la misma: "Era carismático, amable y cariñoso... nuca fue muy exigente, ni nos trataba mal, era un hombre que no había olvidado de dónde venía...Siempre fue educado y encantador... era un jefe amigable y paternal...".  Una maravilla.

La otra cara de la moneda, la que conocemos cualquiera fuera del círculo de la Corte era evidentemente la del Führer, que por su propia esencia ha de estar exenta de piedad, de lo que dio sobradas muestras especialmente tras iniciarse las hostilidades. No creo que esto sea algo malo en un líder, ya que si hay algo que demuestra la Historia una y otra vez es la tendencia a confundir bondad con debilidad y, al igual que sucede con los perros, si te muerden una vez y perdonas, estas fomentando para el futuro un mordisco aún mayor, y si no que se lo pregunten a Julio César, a ver qué dice...
Por no hablar de que en la guerra, cualquier error o concesión al enemigo se paga bien caro, no hay que tener piedad alguna ni escatimar sacrificios si tienen una justificación lógica, en este sentido, tanto Churchill como otros "grandes", tienen sobradas muestras a lo largo de sus carreras que demuestran hasta qué punto eran unos matarifes carentes de clemencia alguna... Al vencedor se le perdona todo y nadie le pregunta si tenía razón, en cambio para los derrotados... ¡Vae Victis!.

Si algo han demostrado estos 77 años tras la Primavera de 1945 es que la gran derrotada fue Europa y su cultura, lo que inevitablemente condenaría a U.S.A. por su propio origen y el desarrollo inevitable de su propia política doméstica en manos claramente foráneas y apátridas, salvo que se considere "patria" los dominios monetarios de esa famosa camarilla de banqueros internacionales que no deberían tener cabida ni acogida en este mundo ni en el otro, por contra, resulta increíble el grado de lameculismo existente entre la población planetaria hacia semejantes personajes. ¿Pero qué otra cosa se puede esperar del rebaño que acepta sin chistar los impuestos a los que les someten otros títeres que les quedan mucho más a mano?.

"La traición nunca hace prosperar, ¿cuál es la razón?. Porque si prospera, ninguno se atreve a llamarlo traición."
- John Harington -

- VALKYRIE, 2008 -

Si los traidores de ayer son los héroes de hoy, será por algo... El III Reich fue el único estado que "sacó los pies del tiesto" dentro del orden bancario internacional y, al igual que Libia e Irak, fue destruido y sometido por los mismos poderes que han mantenido su propaganda de guerra durante 77 años y en los años por venir para no solo seguir demonizando a los "malos", sino también seguir insulfando sentimientos de culpa colectiva sobre toda la población de occidente por haber permitido... ¿qué en realidad?.

En España no existía nada de eso en 1975, más bien al contrario, si no eras un auténtico degenerado y traidor te podías sentir orgulloso de ser Español, pero, ya en los años 80 todo fue cambiando hasta llegar a la actualidad donde sentirse orgulloso de, por lo menos la Historia de España, es equiparable a cierta enfermedad mental y, lo que es más asqueroso todavía, una significativa parte de la propia población es la que te censura, te observa con malos ojos o directamente te persigue al considerarte un fascista-nazi.

El cómo ha calado esta monstruosidad tiene su origen precisamente en aquella derrota mundial que significó el principio del fin de la civilización cristiana occidental que había dominado el mundo. Sin duda para muchos esto hoy en día resulta ser un alivio, pero esta rendición incondicional de cientos de millones de personas a la agenda "libertaria" ha conducido inexorablemente al consabido resultado: degeneración infernal que será aniquilada en unas décadas más (gracias a Dios) por civilizaciones vitales y provistas de fe renovada, por ejemplo, la Islámica.

El humano, dejado a su albur, es simplemente un mono que erige sus instintos en religión. Sin un orden superior y una visión que perseguir, la entropía llega antes o después y, naturalmente, la criatura humana puede tener "luz", pero no es esplendorosa en modo alguno y por lo mismo, para ciertas finalidades, no hay nada mejor que desvincular a los individuos de cualquier fuerza grupal que no sea la conveniente para el sistema. Siempre se ha actuado así, la diferencia es la "religión" de esos grupos. Cuando tal "religión" es netamente el suicidio civilizacional y social, caso del Cristianismo actual o del occidente racial como tal, hay que estar muy ciego y ser tremendamente estúpido para no solo seguir tales actitudes, sino también para defenderlas a ultranza contra cualquier elemento disidente que se pueda tildar de maligno / nazi con el consabido Reductio ad Hitlerum, o lo que es lo mismo, no aceptar ninguna razón ni razonamiento que procede del "maligno", aunque los hechos constatados demuestren que tiene razón, es más, precisamente por tener razón, el "maligno" que no comulga con el diktat suicida occidental ha de ser estigmatizado y, a ser posible, eliminado, como recientemente ha sucedido con los discrepantes sobre cómo abordar las plandemias programati orbi et urbi.


Conviene denostar por completo al III Reich, principalmente con mentiras que hoy en día se usan con profusión por las mismas víctimas del sistema contra el que lucharon hasta el final hace ya tanto los Alemanes y sus Aliados: cualquier ciudadano de pleno derecho podía tener licencia de armas, las Walther PPK fueron muy populares fuera de la GESTAPO. Se cambió la vacunación obligatoria por la optativa, se fomentó ver mal el tabaco y el alcohol, en vez de promocionarlos como hasta hace no mucho teníamos en las "sociedades desarrolladas". Por primera vez se contempló dar un trato humanitario a los animales en su sacrificio y promocionando una revolución "verde" de ecología y conservación fomentando el vegetarianismo. Se abandonó el Patrón Oro liberándose del circuito de las finanzas internacionales, se clausuró el mercado de la especulación (Bolsa) y se confiscó todo a los Rothschild, se limitaron los beneficios empresariales al 5%, se consolidaron y ampliaron los derechos de los trabajadores implementando políticas de bienestar social efectivas (como vivienda y salubridad) impensables e irrealizables en el resto de Occidente hasta décadas más tarde... Por eso y por muchos otros motivos menos tangibles, como  el ideal de superación humano y su estética (Olympia 1936 LLama Eterna y su Portador) el III Reich desde sus inicios en 1933 siempre ha sido y será la contraposición al Poder del Mundo en el que estamos.

Y todo está relacionado, nos lo parezca o no. Los vencedores de la Segunda Guerra Mundial fueron los que han hecho este mundo y las sociedades a su antojo y, lógicamente en su cosmovisión, no aflojan a la hora de considerar a traidores perjuros como héroes, del mismo modo que se ha fomentado la simpatía por el diablo de los delincuentes en Hollywood, todo viene del mismo lado y está más que consagrado en las mentes desde la más tierna infancia. Posiblemente, dentro de unos cuantos siglos, cuando esta diabólica y horripilante monstruosidad haya desaparecido, si alguien queda para revisar y estudiar la Historia, podrá ver que jamás se dio un "Síndrome de Estocolmo Masoquista" como el que nos encontramos viviendo en Europa desde finales del s.XX. Mentes y cuerpos convencidos de que viven en libertad bajo la gobernanza de representantes que miran por el bien del pueblo que les ha elegido. Difícilmente se puede ser más imbécil, pero contra toda prueba constatable, al igual que con las "banderillas", la gente cree y entrega su vida a cambio.

"La Política es el arte de lograr que la población no participe en las decisiones importantes."
- Anónimo -

Y así ha sucedido siempre con la creación y gestión del dinero e impuestos, vivienda, ejército, decisiones internacionales, inmigración, etc., etc.. Aunque sean asuntos que afectan al pueblo y sus descendientes, raramente se someten al refrendo popular y los guían siempre en democracia los espurios intereses de los políticos y sus patrones.
La prueba del 9 y sentencia final siempre es igual, pero los afectados jamás atienden a ella: ¿las medidas tomadas y las leyes hechas benefician a la población?, ¿Sí o No?. Es tan sencillo como eso... Pero es mejor luchar contra los nazis, los fascistas, el racismo y el malvado hombre blanco. Curiosamente, todavía no he visto a un solo héroe (salvo A.H.) o superhéroe luchando contra los banqueros que, a fin de cuentas, son los responsables de toda la esclavitud y casi todas las miserias existentes hoy en día, y ahí están y seguirán estando con todo el planeta lamiéndoles el culo y entregando el tiempo de sus vidas para hacerles más ricos y bailar la canción que han compuesto para los animales de granja.

El editor del libro de cabecera, Wieland Giebel, se sorprende de que, salvo algún entrevistado, la mayoría de ellos no tenían remordimiento alguno: "Estas personas muestran una completa falta de remordimiento; 50 años después de la guerra seguían siendo nazis."
Y si se me permite el decirlo, es lógico. Estas personas atendieron a los hechos constatables desde 1933 a 1939 para el pueblo alemán y sobre la figura del Führer, sin descartar que estuviesen de acuerdo con muchas de las decisiones que se tomaron entre 1939 y 1945.

Cuando uno se encuentra completamente condicionado por los cuentos, mentiras y propaganda de saturación de los anglosionbanksters, como en las recientes experiencias sobre el bicho y Ukransantia, y eres todo un creyente lleno de fe e ilusión, no puedes comprender testimonios como los de una anciana que aparece en uno de los múltiples documentales que existen sobre aquel periodo final del intento de supervivencia europeo. La buena señora al ser preguntada sobre cómo pudo ver bien todo aquello simplemente manifestaba: "Yo era joven, Alemania había resurgido de sus cenizas y todo era bonito, parecía limpio y había esperanza. ¿Cómo voy a arrepentirme de aquello?".
Que Dios la tenga en su Gloria ahora que Europa en la ruina se acerca a las cenizas, todo es feo y sucio, sin esperanza en el horizonte, nos caparon por completo emasculando mentalmente a todos los hombres y a todas las flores.

Empezamos con un libro y terminamos con otro imprescindible para comprender hasta qué punto la tragedia de Europa ha sido la tragedia del mundo y de la Historia, ahora que asistimos a las fases finales en la pocilga y en el matadero.

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