miércoles, 14 de septiembre de 2022

KAILASH

- Fuente: iStock Mu Yee Ting -
 
Una más que curiosa montaña aislada y solitaria que se encuentra en el Transhimalaya. 
De vaga forma piramidal, ya se encontraba allí antes de que la cordillera de los picos más altos del mundo se elevase desde la planicie terrestre en su choque de placas tectónicas.
Que se sepa nunca ha sido escalada ni se ha hecho intento alguno, atendiendo a lo sagrado de su cumbre para varias religiones de Asia, que por un lado, consideran ser la residencia de Shiva (Hinduismo), y por otro, el hogar de Buda Demchok, el lugar de la dicha suprema para el Budismo. En realidad, algo no tan diferente de las propias creencias de ciertos credos hindúes que situan en tal sitio el paraíso y destino último de las almas. 

El nombre significa, en principio, cosas diferentes para las dos lenguas principales: en Sánskrito sería "Cristal" y en Tibetano se la conoce como "Preciosa Joya de Nieve"; como se verá, en realidad, no hay tanta diferencia, toda vez que la nieve no deja de ser una infinita variedad de cristales de hielo hexagonales, que se unen de esta manera, al cristalizar, debido a que ésta estructura es la forma de hacer el enlace de las moléculas de oxígeno e hidrógeno del modo más eficiente.

El extraordinario pico resulta ser centro del universo en aquellas tradiciones, en medio de seis cadenas montañosas asemeja un loto, visto cenitalmente desde cierta altura, siendo la figura terrenal del mitológico Meru; algo lógico debido a que de él nacen cuatro grandes ríos que segmentan y marcan los cuatro puntos cardinales: el Indo, el Brahmaputra, el Sutlej y el Karnali.
Todo ello hace que por lo sagrado del lugar sea pecado pisar las laderas del monte, y las peregrinaciones que se hacen alrededor de su base (unos en un sentido y otros en el contrario... ¡Otra vez los humanos!), tienen prohibido penetrar siquiera un paso hacia la cumbre, pues profanarían el lugar. 
El que logre recorrer en un solo día estos 52 kilómetros se libraría (en teoría) de ir al infierno.

- Fuente: Wikipedia Commons -

Repitiendo una vieja asociación, ya habitual, que en España conocemos como "de chichi nabo", el monte representaría el falo de Shiva y el próximo lago Mana Sarovar, de aguas dulces, sería la húmeda cueva de su consorte Párvati
Es pues, el equivalente al pilar central del mundo y su mandala, algo que en lo relativo a Shiva ya hemos visto previamente en el Blog y que, en lo referente al lago sagrado de Párvati, lo encontramos como curioso complemento: se le asocia al Sol y el significado de su nombre parece ser "Lago de la Mente". 
Ambos conceptos también han hecho su aparición previamente entre la recopilación de curiosidades a las que nos dedicamos.

LLamativamente, existe otro lago próximo, el Rakshas Tal, el más grande de agua salada de toda la cordillera; debido a ello no hay vida en sus alrededores y los tibetanos lo apodan "El Lago Fantasma", donde aparecen cuatro islas que, sorprendentemente, albergan vida vegetal.
Su nombre en Sánskrito significa "Lago del Demonio", mientras que en Tibetano (Langa Tso) viene a ser "Oscuro Lago de Veneno".

Este lago es asociado a la Luna y los lugareños lo consideran el hogar de los demonios; un canal une sus aguas con las de Párvati y existe la creencia de que cuando las aguas de la Luna pasan a las del Sol, aquellas reducen su maldad... Sanatan Dharm que dicen los hindúes. Un agua que no es permitida que sea tocada por los humanos, pues fue empleada por un antiguo demonio en su sacrificio.

Ambos lagos se consideran gemelos y mágicos, aunque por motivos opuestos, uno sería la "luz" y el otro "oscuridad", como puede observarse. 
Hoy en día las cosas han cambiado un tanto, y la ciencia atribuye a los gases presentes en el agua del lago salado los malestares que sufren aquellos que osan bañarse o tocar aquel maligno fluido, pero en cualquier caso, tanto los nativos como todas las religiones que en aquél extenso área de la montaña tienen lugar de peregrinaje, desaconsejan firmemente o directamente vetan acercarse siquiera a este lago "maldito".

El origen de Rakshas Tal se remonta a los tiempos épicos de Ramayana, cuando el Rey Demonio Ravana de Lanka meditaba cerca de Kailash Parvat y quiso impresionar a Shiva con su devoción y de lo que era capaz este Rey Demonio.
A lo largo de 10 días sacrificó 10 de sus cabezas hasta que, finalmente, Shiva quedó impresionado por su sacrificio y determinación, otorgándole los poderes especiales que Ravan deseaba.

No hay comentarios:

Publicar un comentario