viernes, 17 de diciembre de 2021

CLOCKWORK WORLD

Cualquiera diría al escuchar hablar a las personas que, al parecer, lo que sucede en el mundo es algo similar al puro azar, los caprichos del destino o, el consabido mal/diablo/reptilianos. Es decir, que las cosas pasan porque son cosas que pasan y ya está... 

El ejemplo más claro y reciente lo tenemos con el tema de moda, sabemos (en teoría) que la cosa viene de China, pero nadie les ha hecho responsables, es más, gracias a al pangolín/murciélago/cutrelaboratorio y cenutrios varios... la Gran Factoría del Mundo ha hecho el negocio del siglo vendiendo más que nunca. Nadie les ha pedido nada, pese a las muertes, el confinamiento, la ruina, los gastos en material sanitario de toda índole y demás historias (salvo algún comentario alusivo de Trump) parece ser que nadie es responsable de nada, simplemente son cosas que pasan y hay que hacer frente a las consecuencias, nada más... Y ahí estamos, luchando contra lo que nos digan que hay que luchar.

Sin embargo, los artífices siempre tienen nombres y apellidos, se les puede localizar y ajusticiarlos, de no ser porque la justicia es lo que es. No es verdad que "quien hizo la ley hizo la trampa", como reza el viejo adagio en este país, más bien de un tiempo a esta parte en realidad debería decirse que son los tramposos los que hacen las leyes. El cambio de matiz es importante ya que si antaño las leyes tenían sus "trampas y trucos", actualmente simplemente se hacen a la medida de los delincuentes y los tramposos, algo que con posterioridad la "justicia" (como no podía ser de otro modo) los refrenda.

Hoy, en occidente, todos somos más o menos estadounidenses: de allí viene todo, modas, cultura, ideas y, por supuesto, ética, valores, mercadotecnia y gestión económica/bancaria.

Y para entender el funcionamiento hay unos cuantos cuentos sumamente interesantes...

NIGHTCRAWLER (2014): el actor como siempre efectivo e inmenso en la interpretación de este personaje, donde da vida al tipo de personas que llegan a la cima, incluyendo los diversos parlamentos democráticos donde sus congéneres mentales gobiernan nuestras vidas. 
Para pensar y entender la lógica inapelable de los resultados, que es lo que cuenta, tan solo lo que da dinero. 

THE BIG SHORT (La Gran Apuesta, 2015): Cualquier cosa que de dinero es buena, el resto no importa, esa no es tan solo la lógica de Wall Street, es el leitmotiv recurrente de toda una civilización que ha renunciado a cualquier control sobre esta filosofía de vida.
Como su complemento MARGIN CALL (El Precio de la Codicia, 2011) toca la esencia del sistema implantado desde hace siglos, un sistema que no admite disidentes ni alternativas, so pena de ser erradicados (Alemania 1933-1945). Personalmente prefiero la película THE BIG SHORT debido a que resulta mucho más reveladora y amena que su contraparte, donde destaca más el elenco del reparto que la trama y las conclusiones. 
La visión histórica y panorámica de la primera así como la ligereza del relato hace que el metraje, pese a ser largo y con términos financieros específicos, se pase rápido y sin perder el ritmo, aprendiendo al mismo tiempo. La moraleja final (impunidad de los criminales) explica perfectamente lo que ahora vivimos.
De la segunda (Margin Call) me quedo con la escena del ascensor, un guiño visual a la realidad del pueblo llano (la señora de la limpieza) entre las dos torres del templo (los ejecutores empresariales) que hablan de lo suyo mientras el resto siguen en la inopia. 
Y también me quedo con la escena en el comedor de ejecutivos, donde el siempre magnífico Sr. Irons, con el fondo en la distancia de una ciudad casi onírica e irreal, aclara la Historia y nos convence a todos de lo irremediable del asunto, incluyendo a su interlocutor: "Necesito el dinero".

Las tres obras están disponibles en AMAZON vídeo y son más que recomendables para ver lo que es el mundo y lo que es la civilización en la que vivimos y el futuro al que vamos, la Rueda...

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