miércoles, 14 de diciembre de 2022

GHRELIN SX

- Estructura química de la hormona Ghrelina -

Hay una vieja creencia que he oído en demasiadas ocasiones y ámbitos: "La comida es el sustitutivo del sexo".
Nunca lo he compartido ya que, si bien es verdad que comer chocolate o donuts glaseados puede producir una buena dosis de placer, no conozco a nadie que haya alcanzado el orgasmo con ello o con su comida favorita. Y es lógico, pues sería francamente una anormalidad. Reseñar este hecho no ha favorecido mi popularidad pero, a veces, aclarar lo obvio en contra de las creencias populares, no trae aparejado nada bueno; sobre todo si el dudoso "consuelo" de la comida resulta en cierto tipo de "compensación" para aquellos que eso de follar lo tienen perdido en el baúl de los recuerdos.

Por desgracia, no todo funciona a golpe de Viagra, Levitra, Cialis et al... Sigue siendo rigurosamente cierto que "No hay mejor Viagra que cambiar de cabra" (lo que puede plantear algún problemilla a según quién) tanto como que los mencionados medicamentos, además de sus efectos secundarios y contraindicaciones, necesitan para funcionar de un mínimo grado de excitación aparejada a la acción a realizar. 
Además, en ciertos casos, se de lo que hablo, puedes tener una inquebrantable estaca con la que empalar brujas y vampiresas durante horas y horas, a ver si consigues por fin rematarlas tal y como recomiendan en la Academia del Dr. Abraham van Helsing, pero la sensación es exactamente esa: la de estar clavando una estaca de madera, como si te hubiesen convertido esa parte en la de un insensible Pinocho.
Mal asunto, uno busca busca el Séptimo Cielo, no el taller de Gepetto...


Efectivamente, todo un problema para cualquiera que pretenda pasárselo bien más allá de la simple hazaña de "ganarle" la batalla al reloj; de "vencer" a las brujas uno puede olvidarse, la resistencia y elasticidad correosa que tienen por naturaleza pueden llegar a convertir en un simple Sísifo al aspirante más capaz tras un breve periodo de encallecimiento.

Así que mejor centrarse, dejando un tanto al margen todo aquello de batir marcas de atletas (más o menos fantasmagóricos) que todos hemos podido llegar a conocer... 
E ir al grano: sea mucho o poco, disfrutarlo de verdad cada instante y, el que pueda, que lo alargue todo lo que le de el cuerpo, manteniendo y demorando la llegada a la "cumbre" en la medida de lo posible.

Estoy convencido de que todos estamos por la sostenibilidad y especialmente por follar de manera sostenible, pero estar picando carne al "tun tun" por alcanzar nuevos "records" mientras la otra se queda afónica de aburrimiento, quizá no sea lo más deseable en eso que llamamos sexo.

Así que invirtiendo los términos: ¿Es el sexo el sustitutivo de la comida?
Pues si no tienes hambre, por no poder comer al carecer de medios, podría ser que la respuesta fuese positiva, relativamente y, quizá, peligrosamente inconveniente para la alquimia orgánica.

Desde que no duermo bien por motivos laborales, estoy hablando de hace más de un año, he notado un efecto curioso: de Lunes a Viernes entre las 3 y las 5 de la mañana, al no dormir profundamente, me despierto con unas ganas terribles, y no de comer, precisamente.
No me lo explicaba. Luego el fin de semana, cuando es lo típico y tradicional, difícilmente me animo a hacer nada, pese a que la noche del Sábado y la del Domingo duermo bien, estoy descansado y esas cosas... Un misterio.

Pues al parecer tiene que ver una combinación de factores causados por la falta de sueño de calidad: se produce un exceso de Ghrelina creando un deseo intenso de comer, especialmente carbohidratos. Esta hormona ha demostrado tener un efecto negativo en el comportamiento sexual de las ratas de laboratorio, así que... ¿entonces, cómo es posible?.

La cosa es más compleja dentro de la química corporal: dormir mal también incrementa los niveles de otra hormona, el Cortisol y además aumenta los niveles de las citoquinas inflamatorias.
Algo nada recomendable en ambos casos pero que, en combinación con la Ghrelina, causa una pequeña tormenta en la pituitaria, el hipotálamo y el ciclo del sueño, relacionándolo con las áreas relativas al gusto y, lo que es más importante: toca directamente el mecanismo cerebral de reconocimiento de recompensas y condicionamiento de respuesta a ello.

Resumiendo: buscando satisfacer lo que el deseo pedía a horas tan intempestivas, no en la nevera sino en la carne, hizo que el cuerpo y la mente quedasen condicionados rápidamente por la pauta repetida, pocas veces pero de manera muy efectiva quedó asentado.
Por eso sigo con el mismo problema de Lunes a Viernes, pero cuando llegan el fin de semana o las vacaciones, el problema es justo el contrario, paradójicamente, al descansar, comer y dormir bien olvidándome del trabajo, no hay manera de interesarme...

En fin, el verdadero problema es encontrar a una tipa que esté disponible a horas de lobos para estas actividades y que al día siguiente ella no tenga que ir a trabajar.

Cuestión de tener suficiente dinero, supongo, y asunto arreglado...

No hay comentarios:

Publicar un comentario