Por otro lado, tengo todavía pendiente (a este paso voy a tener que reencarnarme varias veces para poder completar todas las cosas que tengo en lista de espera) la compra y lectura del libro que en lengua española es sin duda pionero sobre el tema de las EBAs, uséase: Entidades Biológicas Aéreas.
El autor, conocido como "el gruas" por parte de algunos en el mundillo de los youtubers, ha estado años metido en el ajo del asunto y, desde luego, resulta fascinante la nueva perspectiva sobre los manidos UFOs/OVNIs.
¿Nueva perspectiva?; bueno, quizá no tan nueva... Lo que sucede es que a cualquier persona de bien nos resulta más atractiva la idea de naves espaciales llenas de suculentas rubias con ganas de follar en vez de que sean unos bichos bien gordos que flotan por ahí y que de vez en cuando bajan para comer vacas y/o gilipollas.
Pero la idea no es nueva precisamente, no solamente el virus de la Gripe (y otros) tienen derecho a vivir plácidamente en la alta atmósfera hasta que tienen a bien bajar al suelo para jodernos la existencia y abultar las cuentas de la "farmafia"...
Fue el ya mencionado Ivan Terence Sanderson quien propuso la hipótesis (siguiendo los pasos de Charles Fort que ya lo había especulado en 1923) de los "Animales Espaciales", postulando que los "platillos volantes" (antes UFOs y ahora Fenómenos Aéreos et al) podían ser causados no por naves espaciales alienígenas o la histeria de masas, sino más bien por formas de vida animal indígenas de la atmósfera de la Tierra o del espacio interplanetario.
Algo a lo que se apuntó sin problemas Arthur Conan Doyle en su novela de 1913 "The Horror of the Heights".
Quien sentó las bases formales de esta teoría fue John Philip Bessor al inicio de la era moderna de todas estas historias (1947) escribió a la U.S. AIR FORCE, diciendo que los famosos "discos voladores podían ser animales que guardasen muy poca semejanza con el ser humano." Más adelante escribió: "...los discos pueden ser más como los pulpos, en mentalidad, que los humanos."
John Philip Bessor e Ivan Terence Sanderson
Para finalizar este artículo, recogemos un fenómeno "forteano" de algo muy muy raro que sucedió en Madrid hace ya unos cuantos años; tal y como aparece en el libro "NEW LANDS", edición Sphere Books, 1974, pag. 151:
"Upon Feb. 10, 1896, a tremendous explosion occurred in the sky of Madrid: throughout the city windows were smashed; a wall in the building occupied by the American Legation was thrown down. The people of Madrid rushed to the streets, and there was a panic in wich many were injured. For five hours and a half a luminous cloud of debrids hung over Madrid and stones fell from sky."




No hay comentarios:
Publicar un comentario