martes, 19 de mayo de 2026

SATURN IKAR

- Proyectos: izquierda IKARUS, derecha APOLO -

Arriba tenemos otras dos variantes de esa asombrosa pieza de ingeniería que fue el cohete SATURNO V; archiconocida en el mundillo por haber llevado en varias misiones a los afortunados astronautas hasta la Luna, tuvo un gran final con el productivo viaje del APOLO XVII y una notable secuela con la puesta en órbita del laboratorio SKYLAB.

   Mucho menos conocido es su papel como vector principal en defensa planetaria: IKARUS.
En los años 60 ya estaban preocupados por la aparición de algún pedrusco que nos cayese encima para aguarnos la feroz orgía (de todo) y en el MIT se hizo, por parte del profesor Paul Sandorff a sus estudiantes en Mayo de 1967, una hipótesis de trabajo: ¿qué se podría hacer en caso de que el asteroide Nº1566 Icaro (1'4 Km. y unos 4400 millones de toneladas) le diese por impactar en la Tierra en su previsto acercamiento del 19 de Junio de 1968?

   Casualidades de la vida, el objeto del estudio, es similar al ya famoso 1999AN10:

https://en.wikipedia.org/wiki/(137108)_1999_AN10

y optaron por un desvío de su órbita empleando armas atómicas ya que su destrucción requeriría la friolera de más de 1000 Megatones en un solo artefacto nuclear. Para hacernos una idea, la bomba TZAR estaba preparada para un rendimiento de entre 80 y 100 Megatones (aunque para la prueba real la dejaron en unos 57 M.) y un peso de 27 Toneladas; algo que entra sin problemas tanto en las capacidades tecnológicas de una bomba "H" como con la carga útil que el SATURNO V puede lanzar más allá del "pozo" gravitacional del planeta: unas 43 Toneladas.

- Los más grandes ICBM a día de hoy; nada que ver con el SATURNO V -

   Estimaron que harían falta 9 cohetes: 3 de prueba y 6 para realizar el desvío del asteroide, pero sin tener un 100% de seguridad matemática de alcanzar el éxito con semejante plan. Y sin olvidar el problema de que el objeto se fragmentase, teniendo que emplear alguno de los redundantes en tratar de gestionar una nueva trayectoria a base de explosiones en los nuevos objetivos...

   Hoy en día con los avances en tecnología de cohetes y ordenadores sería una tarea más asequible y precisa que en aquel entonces, pues creían tener un porcentaje de entre el 70% a 80%, según sus cálculos, para 2027, posiblemente, se estaría más cerca del 95%.

   Esas son las buenas noticias; las malas son que, a diferencia de lo que a uno primero se le viene a la mente, los ICBMs no son aptos para esta misión, debido a que no pueden "escapar" de la gravedad terrestre ni sus cabezas atómicas son lo suficientemente potentes; así que tenemos un problema bien gordo (salvo sorpresas) con cualquier meteorito de los grandes que tenga un curso de colisión con la Tierra y sea de unos 2 Kilómetros en tamaño (si es un tanto más nos podemos olvidar directamente) con un margen de detección de 1 o 2 años: no se dispone de bombas lo suficientemente potentes y ni de cohetes tipo "espacio profundo" en cantidad suficiente como para hacer algo al respecto; resultan mucho más "económicos", efectivos y convenientes los bunkers para unos 10 años (mínimo) de "invierno volcánico" global que provocaría el impacto de una piedrecilla espacial como la que nos ocupa...

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