martes, 30 de septiembre de 2025

GEVAUDAN REVISITADO...

Por casualidad, como a veces pasa, me enteré por una conversación intrascendente de la existencia de estos animales: cruces de león y tigre; que dan lugar al "liger" y al "tigon".
No es broma, son reales y , necesariamente, producto de la intervención humana.

"La bete" de Gevaudan pudo haber sido algo de esto, al fin y al cabo te ahorras la parafernalia y complicaciones mencionadas en el anterior artículo sobre el tema, incluyendo no solamente el extraño aspecto distinto a un gran perro asilvestrado o un enorme lobo, fácilmente distinguibles por los lugareños y los soldados del rey que tuvieron su encuentro con la criatura, también explica el extraño asunto de las rayas en el lomo hasta la cola...


El "tigon" puede tener el mismo tamaño que un león; cualquiera que haya estado cerca de uno ya sabe lo grandes que son esos bichos, pero el "liger" es una monstruosidad de más de 400 kilos.

Aunque hasta el siglo II A.D. hay presencia atestiguada por historiadores de leones en Europa, por ejemplo en Tracia y los Balcanes o en la Transcaucasia hasta el s.X, lo cierto es que para la Edad Media ya habían sido extinguidos y tan solo sobrevivían en la heráldica (muy populares) y en las "menageries" (una especie de zoo) de algún noble (sin ir más lejos en la Torre de Londres se disponía de leones mantenidos desde el s.XIII) o enjaulado en el marco de algún espectáculo ambulante.

Pese a quitarle misterio de criptozoología, sigue siendo fascinante, porque necesariamente, alguien se tomó la molestia de crearlo y, quizá de amaestrarlo y emplearlo en sangrientas "acciones".

En la película "El Pacto de los Lobos" (2001), puede que (dejando a un lado las peleas y pataditas, MATRIX hizo mucho daño) se hayan acercado bastante a la verdad de todo el asunto, dejando al señor documental de "La Navaja de Ockham" como un auténtico y simple simplista...


¿Quiere saber más?...

Fuente de imagen en el enlace superior.

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